domingo

Sin razón aparente ella reía sentada en el bidé. Semi desnuda, dejando correr el agua entre sus piernas. Empezaba a clarear el día y los rayos de un sol recién nacido invitaban a transitar las horas venideras con una sonrisa en los labios. Cerró el grifo y se paró frente al espejo mirando sus blancas piernas. Volvió a soltar una risa, quería festejar. Luego de mucho tiempo se sentía feliz.

Comentarios

Federic ha dicho que…
hacia falta algo para sentirse bien un domingo.
Me gustó el interrogante que me hizo volver a leer.

un beso

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